Blog de Alfondoalaizquierda

Blog personal

Noticias y comentarios personales

autodestrucción

Escrito por Alfondoalaizquierda 19-03-2015 en poesía. Comentarios (0)

img-20150311-213514.jpg

Escribo en defensa propia:

como parapeto para mis tormentas de arena;

Musa eres tú

a mí me queda grande el traje de poeta.

Para ir tirando sólo necesito tener cerca un bar, algo de autodestrucción que me recuerde quien soy y de dónde vengo y un boli para no olvidarlo.

También necesito una caja de ibuprofeno por el tema de la edad y perder la noción del tiempo de vez en cuando haciéndome grande en tu sonrisa vertical;

He lanzado ya tantas piedras sobre mi propio tejado que vivo al borde del colapso. 

He dejado demasiados frentes abiertos, demasiados anzuelos mordidos.

He apagado cigarros en corazones ilusos y he salido por la puerta de atrás de infinidad de vidas. 

He hecho mi hogar del borde del precipicio y ahora no sé vivir sin escupir al vacío;

Mi pasado viaja en autostop.

Lento. Sin prisa.

Pero me acabará pasando y espero que sea por la izquierda.

Llevo la cuenta atrás con la precisión del reloj de piel de gallina de mi cuello.

El mismo que me dice cuando es demasiado tarde para volver a empezar y  muy temprano para empezar a emborracharse;


Siempre me espero los viernes con el motor en marcha y las luces encendidas.

Busco huir de mí mismo porque tres días a la semana no me fio ni de mi alter ego.

Porque no me gusta la palabra  "destino"

Ni los besos por decreto ley

ni los parámetros establecidos.

Sólo concibo el verbo "correr" si es contigo.

Seguro que habrá futuro para crear millones de momentos.

Pero yo me quedo con las primaveras en tus pezones tiesos.

Con el olor a cerveza y sexo

y la visión distorsionada del mundo a través de  las cortinas

Con el contraste del suelo con tu ropa.

Vendrán recuerdos, por supuesto.


Pero yo nunca olvidaré la noche que vi arder todas mis naves en el cielo de tu boca.


Carpe diem.

Escrito por Alfondoalaizquierda 11-03-2015 en poesía. Comentarios (0)

Éramos felices con poco;
Sólo teníamos veinte años, hambre de mundo, drogas en los bolsillos y un disco con veinticuatro canciones de la Creedence.
La carretera era una ruleta rusa y el futuro un círculo perfecto de buitres hambrientos.
Llevamos hasta el extremo aquello del carpe diem:
Siempre había algún bar abierto que nos impedía irnos a dormir, una luz  de servicio y un despertador blanco que le regalaba cinco minutos más de sueño al paladar. 
Éramos todo lo contrario a unos buenos hijos.
Pero el tiempo hizo bueno el refrán y nos puso en nuestro sitio 
Y tampoco es que la perspectiva de los años me haya hecho arrepentirme de nada, todo lo contrario
gracias a todos esos tropiezos
vivo como vivo 
amo como amo
bebo como bebo 
beso como beso 
follo como follo
y
escribo como escribo.
Ahora tengo una vida casi vacía de metas y expectativas
pero llena de poesía, dolores de cabeza y vacíos existenciales del cráneo hacia dentro.
Tengo un corazón diésel que consume poco y ama a largo plazo,
unos pulmones que mueren por ser modelos en los paquetes de tabaco  y una ansiedad por defecto que me provoca terremotos en el subsuelo del pecho;
Pero tú ves más allá de lo que fui 
y de lo que soy.
Tú puedes verme por dentro,
y me miras como un niño mira la jaula de los leones la primera vez que va al zoo.
Me miras con una mezcla de pena, admiración, respeto y miedo. 
A un metro de los barrotes.
Pensando que sólo estoy allí porque es lo que me ha tocado vivir. 
Pero no.
Porque ahora la juventud no es más que literatura
y la libertad es una celda con la puerta abierta de la que nunca me apetece huir si no es hacia el sur de tu cintura. 

No envidio la felicidad del ignorante.

Escrito por Alfondoalaizquierda 09-03-2015 en poesía. Comentarios (0)

Sé de vidas de reyes que vivieron y murieron hace cientos de años.

De los arañazos en las tapas de los ataúdes donde enterramos aun vivos algunos sentimientos encontrados.

Sé de los silencios a voces de las cuerdas vocales que morirán sin poder gritar tu nombre 

y de las fechas que no olvidaré para que tú me eches en cara. 


Conozco un montón de datos con ninguna utilidad práctica:

Sé que los nacionalismos son peligrosos y  que no he de fiarme de militares bajitos y con bigote. 

De militares en general. 

He leído a poetas exiliados y escritores malditos.

No he visto ni una décima parte del cine que me gustaría ver antes de morir.

Y qué decir de los libros...

También sé que el que la sigue la consigue, que el pueblo unido jamás será vencido, que el poder corrompe, que Napoleón se autoproclamó emperador, que la iglesia mejor lejos del estado y que hubo revolucionarios que eligieron morir de pie a vivir siempre arrodillados. 


Sé muchas cosas

pero no tengo ni puta idea de dónde estás ahora ni en qué cama dormirás esta noche.

No envidio la felicidad del ignorante 

porque, precisamente las cosas que desconozco y me cuestiono, son las que me están matando.