Blog de Alfondoalaizquierda

El movimiento de las piedras

Se cumplieron los peores presagios sobre el caos y la anarquía:

se había ido.

Aunque duela admitirlo

fué lo correcto. 

Y aunque supiera desde hace tiempo que ese momento acabaría llegando, el miedo a tirar por la borda toneladas de recuerdos me tenía paralizado.

Mejor eso que dejarnos mecer entre las enormes dudas de una felicidad fingida y mal gestionada. 


Regresaron a los pasillos de mi casa todos los fantasmas que huyeron despavoridos cuando te oyeron destrozar la barrera del silencio tres noches seguidas;

Se fueron cuando acabaron con mi cerveza, se fumaron mi tabaco, tabicaron las ventanas dejándome a oscuras y exprimieron hasta la última gota del poco optimismo que aun podía quedar en mí.

Respiraba aire viciado, -las veces que salía, también-

jugaba a inventar palabras con las tres letras que vienen de regalo en las matrículas de los coches y hasta mi reflejo me daba la espalda.

Inventé nuevos mapas a escala de mi tristeza para saberte lo más lejos posible;

Tal vez sea por todo lo que he bebido, no tengo ni idea, pero ahora, muy despacio, los dientes que construyen el engranaje que hace funcionar lo que quiera que haya dentro de mi pecho, están empezando a lubricarse, desplazándose despacio y con una ortografía horrible, pero siempre buscando el horizonte;

Anduve perdido dentro de mi propia vida 

y ahora

poco a poco 

estoy empezando a encontrarme.

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: