Blog de Alfondoalaizquierda

Carta a mi futura ex-novia

CARTA A MI FUTURA EX-NOVIA


No sé si eres la rubia más lista de su clase. La número uno de su promoción que perdió la virginidad a los quince en el asiento de atrás de un Ford Escort.

O la morena introvertida con veintisiete otoños en la mirada que curra en la gasolinera y sueña con ser artista. 

Me gustaría, mas por fetiche que por otra cosa, que fueras la pelirroja con la cara llena de pecas y piel blanca como la leche procedente de un pueblo de nombre impronunciable de algún país de Europa del este. 

Sé que aún no te conozco y que ya estoy allanando el camino para cuando todo se acabe y se convierta en necesidad imperiosa la idea de olvidarte. 

Te advierto antes de empezar, para que a la hora de los reproches no digas que no dejé las cosas claras:


Quiero que sepas que si estás conmigo es porque seguramente no eres muy ambiciosa y te conformas con bastante poco. 

Que soy aficionado a la bebida, que tengo un fumador empedernido dentro del pecho que lucha por salir, un amor platónico al que tú jamás llegarás a la altura de los talones y un carné de afiliado vitalicio al club local de perdedores.

Pero mi padre me enseñó a ser el mejor en todo lo que emprendiera, y aunque siempre me las he arreglado para decepcionarle una y otra vez, no tengas ninguna duda de que intentaré estar a la altura del mejor amante que se haya balanceado jamás en el columpio de tu cintura,

hasta que la pasión se consuma y la rutina vuelva para quedarse entre tus piernas. 

Creerás que son para ti mis madrugadas y mis insomnios. 

Que eres la musa que inspira mis poemas. 

Que llevan tu nombre mis minutos mirando al vacío y los suspiros cuando escribo. 

Pero no, y cuando te des cuenta y empiecen los "tenemosquehablar" y los "mañanacojomiscosasymevoy" no digas que no te lo advertí. 


Lo único positivo será que no tendremos que sembrar de traumas la infancia de un hipotético hijo tirando cada uno de un brazo de la custodia. No tendremos que poner seguridad en los enchufes.

Ni adoctrinarlo según nuestras fobias.

No tendremos que explicarle por qué los mayores se aniquilan entre ellos en absurdas guerras por tierras, fronteras, banderas.

Ni decirle que no beba, que el tabaco mata, que las drogas son malas, que el sexo siempre con condón y todas esas mierdas.

Y menos mal. 

Lo único cierto de todo esto es que pasarás, de largo, y que sin ser ni de lejos la persona a la que más quiero, serás la mujer de mi vida unas semanas, unos meses o unos años.

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: